La fotografía: el arte de curar el cuerpo

La historia nos ha legado mucho para seguir descubriendo y la fotografía es una de las expresiones antiguas que más evolución ha tenido en los últimos años, adaptándose a las nuevas tecnologías para brindarnos sus bondades.

Desde pequeños la fotografía ha sido parte de nuestras vidas y una manera sencilla de comprender y observar lo que nos rodea y esto ocurre mucho antes quizás de aprende a hablar. Es esta razón por la que el lenguaje visual nos acerca al pensamiento y a la explicación de una forma de la realidad.

La fotografía en la actualidad

La inmediatez de los tiempos que transitamos, nos exigen la captura como un medio de comunicación social a través de todas las redes sociales con lo que nos exponemos a la saturación digital. Ya no hay que esperar llegar del fotoestudio ansiosos para ver las fotos, pues en cuestión de segundos puedes tomar y ver la imagen que deseas, incluso también se ha empleado con un éxito rotundo en la medicina, por ejemplo para detectar daños en los tejidos causados por la artritis reumatoidea y aplicar los tratamientos de manera adecuada.

¿Cuál es la razón de que hagamos y enviemos fotografías de manera constante?

Es simple: nos mantiene conectados. Y no se trata de que en la actualidad son más rápidas, sino porque a través de ellas se pueden intercambiar emociones con otras personas que quizás a través de otras maneras no podemos. La fotografía nos hace viajar en un mundo de recuerdos sustentados en bases emocionales colectivas e individuales.

Las experiencias pueden ser almacenadas a través de una captura fotográfica para posteriormente expresar lo que nos produce dicho recuerdo.

Está es la razón por la que la fotografía a trascendido, dejando de ser solo una imagen, para ser la captura de emociones a cerca de una realidad.

La fotografía como terapia o como herramienta terapéutica

Siendo una oportunidad inmejorable de expresar los sentimientos, la fotografía ofrece un abanico de posibilidades a través de la fotografía terapéutica y la fototerapia, ya que a partir de las dos la psicología puede realizar nuevas intervenciones terapéuticas.

La fototerapia es una herramienta impresionante pues con ella se puede incrementar la conciencia personal en manos de un psicoterapeuta, cuya actividad se enfoca en la presentación de alguna imagen a una persona que podría ser de alguna situación significativa en lo personal, o bien de una foto familiar y a partir de ello iniciar una serie de preguntas que pueden apertura algún proceso donde las experiencias afloran y se alcanzan cambios positivos en el estado emocional.

Una captura fotográfica conlleva a conectar la memoria con quien la observa y de esta manera se activan recuerdos llenos de vivencias y emociones con lo que resulta sencillo facilitar el bienestar de una persona a través de palabras que expliquen la imagen, tomando conciencia del pasado para mejorar y comprender su identidad, sentimientos y valores.
Con respecto a la Fotografía Terapéutica, se trata del conjunto de actividades sustentadas en la fotografía que afloran a partir del interés de cada persona bien sea a manera individual o con un grupo con un fin común. No interviene algún especialista pues su fin es desarrollar de manera positiva el autoconocimiento, la inclusión, cambios positivos, el bienestar promoviendo relaciones enriquecedoras.